Y llega aquel día en el que necesitas compañía... digamos que una compañía fija...
Como cuando eras niña y querías un gato , un perro o cualquier animal al cual apachurrar.
Te la pasabas buscando en todas las veterinarias mas distinguidas de la ciudad; pues esperabas obtener una mascota de revista; la cual presumirías a todas....y de pronto un día te encuentras un gato al borde de un tejado... un gato gordo... sin bigotes y con marcas indican que ha vivido mucho.
Esta pulgoso y tal vez tenga garrapatas.
Tiene hambre a pesar de estar gordito, lo cual indicaría que se fue de casa o lo botaron.
No importa esta ahí y es apachurrable; el te maúlla y te mira.
Piensas en dejarlo ahí; debe ser de alguien mas...
El te maulla y te mira..
Decides llevarlo a casa.... empezaremos de cero e intentaremos hacernos compañía en las buenas y en las pulgas .....
Este es mi gato. veremos que pasa.
❤

Que tierna historia, seguramente hacen una linda compañia, saludos desde El Blog de Boris Estebitan.
ResponderEliminar