No
me gustan que me mientan, pero hay una gran diferencia en ser “sinceros” y
tener tino para decir las cosas.
Hay hombres que definitivamente no tienen Tino; pero, que sucede cuanto
tu eres supervisora del trabajo de este individuo?...
Capítulo I: La vieja!
Estaba “supervisando” el avance de obra (estaba parada viendo como
trabajaban) cuando se me acerco “el individuo”, encargado del grupo de trabajo
y de la logística-
Mi empresa había contratado a la suya (cuyo dueño era su padre) para
realizar unos trabajos, por tanto yo era su “jefa”- y se detuvo a mi lado en un silencio incómodo.
Tan cortante como siempre, yo solo hable de la obra y volvió el
silencio. El rompió el hielo diciendo:
“Arquitecta, tiene un montoooonnn de canasssss, acaso es de familia?”
Yo: si claro, es de familia, yo soy la primera de la familia que tiene
un montooooon de canas
Capítulo II: La Gorda!
Esta vez su comentario
interrumpió una frase que estaba diciendo…
“ Arquitectaaa, me parece o se ha engordado, la veo panzoncita”
Yo: /sonrisa/ tal vez un poco.
Yo (pensando): no imbécil, lo que pasa es que estoy estreñida!
Yo (dándome ánimos): no le hagas nada, es chibolo.
Capítulo III: La Histérica!
Estábamos discutiendo por qué un trabajo no tendría un costo adicional y
de pronto; cuando yo estaba explicándole mi punto de vista me dice:
“ pero tranquila no se ALTERE” , a esto le sumaremos 10 obreros en
silencio mirando la escena.
(Y debo decir en mi defensa que no estaba gritando, simplemente le
refutaba lo que me decía.)
Yo(Casi susurrando): no estoy alterada , solo te explico….
Yo (pensando): así es mi voz, huevonazo.
Yo (planeando):ya te jodiste, te acepto que me digas vieja gorda pero
LOCA?...
Capítulo IV: La venganza!
Jamás seas tan sincero
con una mujer sobretodo si de ella depende que tu trabajo sea aprobado. Porque
puede ser, que ella te haga quedarte más del tiempo estimado, para que subsanes
observaciones casi invisibles por no decir inexistentes.










